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Un Café con el Flaco: Cristhian Barboza descubre el mundo detrás del café peruano

8 Septiembre 2026

Desde Lima Norte, el creador audiovisual recorre cafeterías, conoce a sus protagonistas y desarrolla nuevos formatos para acercar el café a un público cada vez más amplio.

Un Café con el Flaco nació con una idea sencilla: conocer a las personas que están detrás del café y contar sus historias. El proyecto de Cristhian Barboza recorre cafeterías, conversa con baristas y emprendedores y combina entrevistas y producción audiovisual para acercar a más personas a este mundo. “Busco lo que los hace particulares, su ADN. Todos somos diferentes y en esa diferencia está lo que vale la pena contar”, explica.

La relación de Cristhian con el café comenzó de una manera bastante cotidiana. Durante la pandemia trabajaba editando videos desde su casa en Pachacútec, Ventanilla, y como el internet solo funcionaba bien durante la noche, muchas de sus jornadas se extendían hasta la madrugada. El café apareció entonces como una forma de mantenerse despierto, pero también quedó ligado a los recuerdos de las sobremesas junto a su abuelo. “El café nunca fue el protagonista en esa época, sino la excusa perfecta para que una conversación fluyera”, recuerda.

El descubrimiento del café de especialidad llegó durante una visita a una cafetería en Pro, donde conoció a Nico, barista y administrador de Armache. Después de verlo preparar un sifón japonés que no conocía, terminó probando un Chemex. “Al probarlo pensé: ‘¿qué he estado tomando 27 años de mi vida?’”, cuenta. Ese encuentro despertó su curiosidad y lo llevó a conocer otras cafeterías y personas vinculadas al sector, mientras descubría que buena parte del contenido sobre café estaba dirigido a un público especializado y que había espacio para mostrar el lado más humano de estos proyectos.

Para Cristhian, este nuevo camino también significó recuperar el entusiasmo por el audiovisual. Desde 2018 había trabajado en videoclips, spots, fotografía y moda, pero con los años la repetición del oficio comenzó a desgastarlo. Su pareja, Jazz, fue quien notó el cambio: “Te noto con otro aire, con otro entusiasmo”, le comentó. Él lo resume así: “El café reavivó algo que ya tenía apagado”. Ahora quiere llevar el proyecto a nuevos formatos y acercarse cada vez más a una producción con mirada documental, sin perder la libertad de experimentar y encontrar nuevas maneras de conectar al público con el café.

A un año de su creación, Un Café con el Flaco busca seguir creciendo como una plataforma para conocer y valorar el café peruano, sus cafeterías y a las personas que forman parte de este mundo. Su experiencia en Lima Norte le ha permitido descubrir espacios con personalidad propia, donde la calidad, la atención y la identidad tienen un papel importante. “Me gustaría ser ese puente que conecte al agricultor, la cafetería, el barista y el consumidor”, sostiene. Su objetivo es que cada contenido acerque a más personas al café y les deje también la curiosidad por conocer quiénes están detrás de cada experiencia.

Un café con el flaco (YouTube)

https://www.youtube.com/@uncafeconelflaco

Un café con el flaco (Instagram)

https://www.instagram.com/uncafeconelflaco/

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