¡Feliz Cumpleaños hasta el cielo, Papito Felix! Hoy, como siempre, te recordamos y devolvemos todo ese amor que supiste darnos. Gracias por enseñarnos que brindar una sonrisa generosa es gratis (y muchas veces contagiosa!). Gracias por enseñarnos con tu ejemplo esas ganas increíbles de madrugar, trabajar, crecer, lucharla y -siempre- aprender. Gracias por enseñarnos que mantener nuestra familia unida nos hace MUY fuertes; que cometer errores no nos hace más débiles, siempre que tengamos la humildad y el coraje para corregirlos; y que la vida, a pesar de no ser fácil, puede ser muy linda si sabes valorar y disfrutar los pequeños detalles. Siempre vivirás en nosotros.
