
Desde el primer día de nuestra existencia, experimentamos el abrazo más profundo y tierno: el de nuestra madre. Este gesto refleja la emoción de su amor incondicional hacia nosotros, marcando el inicio de una conexión profunda y duradera. Así, el abrazo se convierte en una expresión poderosa de cariño, apoyo y reconocimiento hacia los demás, motivo por el cual celebramos cada 21 de enero, el Día Internacional del Abrazo.